Demodicosis
canina generalizada por inmunosupresión iatrogénica
Generalized canine demodicosis due to iatrogenic immunosuppression
Yeidel López Zaldivar *
, Ángel Orestes Sánchez Lorenzo *
, Albert Torres Rodríguez *![]()
* Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad
de Camagüey, Cuba.
Correspondencia: yeidel.lopez94@gmail.com
Recibido:
Noviembre, 2024; Aceptado: Diciembre, 2024; Publicado: Marzo, 2025.
INTRODUCCIÓN
La demodicosis canina es una enfermedad parasitaria de la piel causada
por ácaros del género Demodex,
que habitan normalmente en pequeñas cantidades en la piel de los perros sanos
(Trotta, 2019). Este padecimiento frecuente en los perros, es una forma
común de sarna que generalmente no es contagiosa y se observa en animales
inmunodeprimidos. Clínicamente, se caracteriza por presentar eritema no
pruriginoso, seborrea grasa, engrosamiento de la piel y un mal olor peculiar,
así como licuefacción en casos crónicos. Debido a que los ácaros Demodex pasan toda su vida en un único huésped,
la enfermedad es referida como sarna folicular o sarna roja por el
enrojecimiento generalizado que causa en perros adultos.
Estos ácaros, normalmente habitantes comensales en los
folículos pilosos y las glándulas sebáceas de la piel de los perros, se
alimentan de desechos. Sin embargo, en situaciones en las que el sistema
inmunológico del huésped está comprometido, estos ácaros pueden proliferar en
exceso, provocando dermatitis. Especialmente en casos de deficiencia de
linfocitos T, la proliferación de estos organismos puede causar disfunciones en
las células T efectoras con respuesta específica a Demodex spp., lo que a su vez debilita el
control inmunológico del huésped sobre estos ácaros (Chandu et al., 2024).
La demodicosis se clasifica en dos formas clínicas principales: localizada
y generalizada. La forma localizada se caracteriza por la presencia de uno o
pocos focos alopécicos en la piel, mientras que la forma generalizada implica
una afección extensa de la piel, con pérdida de pelo, eritema, pápulas y
costras (Ekinci et al.,
2023). La
demodicosis generalizada suele estar asociada a factores predisponentes, como
enfermedades subyacentes, estrés o inmunosupresión (Trotta, 2019).
La demodicosis se observa comúnmente en
animales con inmunidad baja o suprimida, que puede estar dada a un
desequilibrio hormonal como hipotiroidismo o hiperadrenocorticismo,
incluso otras casusas como infecciones parasitarias, mala nutrición, tumores o
terapia con corticoesteroides (Ekinci et al., 2023; Chandu et al. (2024). Teniendo esto en
cuenta uno de los
factores de riesgo más importantes para el desarrollo de la demodicosis
generalizada es la inmunosupresión iatrogénica, es decir, aquella causada por
el uso inadecuado o prolongado de fármacos inmunosupresores como los
corticoesteroides. Estos medicamentos, sobre todo a elevadas dosis o
frecuencias prolongadas en algunos casos pueden debilitar el sistema
inmunitario del animal, permitiendo que los ácaros Demodex proliferen sin control.
Chandu, Uday y Rajesh (2024)
refieren
que cuando la demodicosis generalizada se complica con infecciones bacterianas
secundarias, como piodermitis profunda, el cuadro
clínico puede agravarse aún más. La piodermitis que
es una infección de la piel causada por bacterias (Staphylococcus sp., Pseudomonas sp., etc.), puede aparecer como resultado de la
alteración de la barrera cutánea y la respuesta inmunitaria debida a la
demodicosis, por lo que la misma requiere un abordaje meticuloso desde el punto
de vista terapéutico.
La combinación de demodicosis generalizada e infecciones bacterianas
secundarias representa un desafío importante para los veterinarios, ya que
requiere un abordaje terapéutico integral y un manejo cuidadoso de los factores
predisponentes (Trotta, 2019). Es fundamental comprender los mecanismos subyacentes
a esta presentación clínica compleja, a fin de optimizar el tratamiento y
prevenir complicaciones.
DESARROLLO
Anamnesis
Este caso se presenta en un canino
raza Pequinés, macho de 5 años de edad con 3.7 kg de peso corporal. En el
momento de presentarse a consulta los dueños asumieron que, ante el intenso
prurito, empíricamente instauraron un tratamiento con Dexametasona a razón de
0.15 mg/Kg por más de 15 días consecutivos, soluciones recomendadas por amigos
y vecinos como el azul de metileno, entre otros.
Cuadro clínico
En el examen físico es se evidencia
la presencia de varias lesiones en la piel como alopecia generalizada, pápulas,
pústulas, costras, y escoriaciones causadas por el intenso prurito (Figura 1).
También se evidencia la presencia una piodermitis
localizada en la región del pecho.

Figura 1. Alopecia
generalizada y lesiones asociadas del cuadro.
Exámenes
complementarios
Se orienta la realización de exámenes
complementarios para conocer la causa de estas lesiones:
Resultados del hemograma con
diferencial de leucocitos.
Hematocrito: 0.41 % Hemoglobina: 135.3 g/L Plaquetas: 256 x109/L
Leucos totales: 4.6 x109/L
Formula leucocitaria: Linfocitos 23; Neutrófilos 71; Monocitos 6;
Eosinófilos 0; Basofilos: 0 Stab
0.
Independientemente
del predominio de neutrófilos en la formula leucocitaria que indica un cuadro
con respuesta inflamatoria, en el hemograma con diferencial de leucocitos
sobresale un comportamiento irregular debido a una leucopenia con valores de
4,6 x 109/L, asumiendo como causa de inmunosupresión la elevada
dosificación de glucocorticoides de alta potencia como la Dexametasona para un
canino con menos de 10 kilogramos de peso corporal durante periodo prolongado
de tiempo (más de 15 días). La administración excesiva y prolongada de este
tipo de fármacos incluso bajo prescripción médica suprime concentraciones
circulantes de corticotropina en el plasma dando lugar a trastornos adrenales.
Teniendo en cuenta los elementos antes abordados se asume que nuestro paciente
presentó clínicamente un hiperadrenocorticismo iatrogénico basado en la
inmunosupresión marcada.
El raspado cutáneo es por excelencia
la prueba de elección para pacientes alopécicos que no presentan signos claros
de demodicosis. El raspado o escarificación de la epidermis permite recolectar
la mayor cantidad de ácaros de la piel y confirmar la enfermedad (Ekinci et al.,
2023). Con estos
criterios se decide realizar un raspado de piel, tricografía
del pelo, citología de piel y examen con lámpara de Wood.
El raspado de piel arroja la
presencia de Demódex canis en
proporción de 19 por campo, siendo esto altamente patológico. Además de esto se
encuentran algunas células inflamatorias que no son más que células blancas de
la sangre atraídas hacia la zona de inflación por activación del sistema
fagocítico.
En la tricografía
del pelo se evidenció un 80 % de puntas fracturadas, raíz normal y vaina
normal, demostrándose la presencia de prurito intenso que ocasiona la fractura
del mismo por medio del rascado.
El examen con la lámpara de Wood
arrojó resultados de poco valor diagnóstico, denotándose presencia de
dermatofitos en algunas zonas cercanas a las principales lesiones que presentó
el animal en cuestión. Esto coincidió con los indicios obtenidos en la tricografía del pelo.
En la citología tomada de la piodermitis localizada se informó presencia de células en
forma de cocos en racimos, por lo que sospecha de Staphylococcus spp como
infección concomitante del proceso pruriginoso, originado por el rascado excesivo
y la colonización de bacterias saprofíticas como algunas especies de Staphylococcus que se añaden a estos cuadros que
coincidiendo con los argumentos de autores como Ekinci et al. (2023) y Chandu et al. (2024).
Discusión
diagnóstica
El uso empírico de la Dexametasona a
razón de 0.15 mg/kg de peso durante más de 15 días sin previa orientación por
un médico veterinario, conlleva a que nuestro paciente padezca de una marcada
inmunosupresión iatrogénica, por tanto, el organismo pierde el control de estos
parásitos microscópicos oportunistas que normalmente viven en el cuerpo en
simbiosis y se convierten en patógenos primarios de muchas enfermedades como la
que se presentó nuestro paciente. Además de lo antes mencionado se instaura una
piodermitis secundaria debido a la autolesión por el
intenso prurito.
Manejo
terapéutico
Una vez confirmada la enfermedad, los
errores de manejo y los agentes etiológicos implicados en las casusas que
originaron el cuadro clínico presente en nuestro animal, se procedió a establecer
un protocolo terapéutico para eliminar el agente primario (D. canis), lidiar de forma pasiva con la infección bacteriana
secundaria y las lesiones y síntomas presentes.
Se partió de la indicación de
suspensión del tratamiento empírico con glucocorticoides y se tuvo una charla
sensible con los dueños, reforzando la necesidad de no medicar a los animales
sin previo diagnóstico y prescripción médica. También se le colocó al canino en
cuestión un collar isabelino con la respectiva capacitación.
Para el control del ectoparásito
oportunista se empleó una terapia combinada de Ivermectina a razón de 600 mcg/kg de peso administrada por vía subcutánea cada 7 días
por 3 meses y baños de Amitraz a 250 ppm diluido en agua cada 7 días durante 4
semanas. Según los elementos abordados por Ekinci et al. (2023) y Chandu et al. (2024) existen evidencias solidas de que los baños semanales
de Amitraz y lactonas macrociclicas como la Ivermectina son útiles para
tratar la demodicosis canina, siempre y cuando se tenga en cuenta incidencia
negativa de neurotoxicidad de la ivermectina en algunas razas caninas y sus
cruces. Se ha reevaluado en los últimos años usando dosis altas, incluso
aumentando la dosificación (400 – 600 mcg/Kg) y
frecuencia de aplicación respectivamente hasta intervalos de cada 3 días
durante 4 meses, mostrándose eficacia y sin producir complicaciones.
Además de esto es instauró una
inmunoterapia con Yatren® a dosis de 2 mL cada 7 días con dos frecuencias. De esta manera se
utilizaron los efectos de ácido yatrénico libre de protoalbuminas y la caseína pura para estimular la leucocitosis y el sistema
linfático en general encargados de las defensas del organismo, incrementando el número de monocitos circulantes y otros
elementos activos del sistema inmunológico.
Para el control de la piodermitis secundaria localizada en la región pectoral se
indicaron curas en días alternos con solución de Clorexidina
al 2 % como antiséptico y uso tópico de Iodopovidona
al 2 % dos veces al día hasta que desaparezcan las lesiones, evitando en todo
momento la carga de antimicrobianos parenterales que puedan representar una
carga fisiológica en el organismo del animal, con el respectivo respaldo de
estudios que aseguran que en la mayoría de los casos remiten sin necesidad de
medicación de este tipo (Mora et al.,
2024).
Para lidiar con el intenso prurito se
prescribió Loratadina como antihistamínico a razón de 0.3 mg/kg por vía oral
cada 24 horas por 3 meses.
Evolución del
caso
El paciente fue remitiendo
paulatinamente donde ya en la segunda semana después de tratamiento se había
reducido la piodermitis, desaparición de las
principales lesiones cutáneas y declive del prurito. Junto a esto se pudo
observar una disminución drástica en las poblaciones de D. canis por medio de 3 raspados cutáneos posteriores. Después de
las cuatro semanas se evidenció la recuperación parcial de la piel y la salida
del pelo en las zonas alopécicas. Al concluir el tratamiento a los tres meses
de ya existía una recuperación total de nuestro animal.
CONCLUSIONES
El caso de Máximo ilustra cómo un tratamiento inadecuado sin supervisión veterinaria puede llevar a complicaciones significativas en la salud de un animal. La identificación de la demodicosis como causa primaria y la infección bacteriana como secundaria, son cruciales para establecer un plan de tratamiento efectivo y restaurar la salud del paciente. Es fundamental educar a los propietarios sobre el uso prudente de medicamentos inmunosupresores y la importancia de un diagnóstico adecuado en casos de afecciones cutáneas.
La combinación de Ivermectina,
baños de Amitraz y el uso del Yatren Bayer demostró
ser una estrategia efectiva para controlar la proliferación de Demódex como
agente primario y resolver las
complicaciones de la piodermitis secundaria sin el
uso de antimicrobianos por vía parenteral.
Con el estudio de este caso se
ilustra la importancia que tiene el manejo integral de la demodicosis
generalizada en pacientes con inmunosupresión iatrogénica, además del uso del
Laboratorio Clínico como complemento al diagnóstico para confirmar el origen y
evolución de las enfermedades de la piel.
REFERENCIAS
Ekinci, G., Tufekci,
E., Gunes, V., Citil, M.,
& Keles, I. (2023). Canine demodicosis. Veterinary: Modern Analysis, Finding and
Researches, 31. https://books.google.es/books?hl=es&lr=&id=e7frEAAAQBAJ&oi=fnd&pg=PA31&ots=hINZsY0K8G&sig=CXz6DySWnjwvQf0HkH0hZDJ83gI
Trotta, A. (2019). Caso Clínico: Una localización singular de demodicosis
canina, el peligro del abuso de medicamentos. Badajoz Veterinaria, (15),
48-51. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7145374
Duarte Castaño, D y Parra Castellanos, Y.
(2020). Revisión de literatura
sobre la respuesta inmunopatológica de demodicosis
canina y los tratamientos inmunomoduladores.
Universidad Cooperativa de Colombia, Facultad de Ciencias de la Salud,
Medicina Veterinaría y Zootecnia, Villavicencio. https://hdl.handle.net/20.500.12494/15873.
Mora, M.,
Pino, G., Echeverria, T., Zambrano, J. y Bohorquez,
E. (2024). Patología dermatológica canina (demodicosis generalizada): Reporte
de caso. Revista Alfa, 8(23), 551-558. https://doi.org/10.33996/revistaalfa.v8i23.284
Chandu, V., Uday, M., & Rajesh, G. (2024). Review on Canine
Demodicosis. Epidemiology, 4(9), 3696-3703. https://doi.org/10.5281/zenodo.13854656
Concepción
y diseño de la investigación: YMA, RRB, análisis e interpretación de los
datos: YMA,
RRB, redacción del artículo: YMA, RRB.
Los autores declaran que no existen
conflicto de intereses.